Primera vez que
estamos con los niños en un ámbito educativo, mi “ahijada” se llama Emily. Es
una niña maravillosa.
Hoy me puse a hablar con ella y a descubrir sus intereses
para poder así saber que le gusta y que no. Así que descubrí que es una niña
muy solitaria, que es muy buena en sus estudios y que su sueño en la vida es
ayudar a su familia para que estos puedan cumplir sus sueños. Emily me llena de
felicidad y le dio una chispita de cariño y amor a mi corazón. Esta niña es una
guerrera, ama la vida y persigue lo que quiere. Espero poder ayudarla en lo que
ella necesite para que ella pueda ser exitosa, por que de lo que he visto no
hay nada mejor que ser un buen ser humano y de esta forma se puede llegar a la
grandeza. Por ahora seré una amiga para ella, la ayudaré en sus trabajos y en
sus inquietudes, pero sobretodo estaré pendiente de ella en todo momento.
No esperaba
encontrar un sentimiento tan bonito en una niña pequeña. Ella me esta enseñando
más a mi de lo que yo podría llegar a enseñarle.